TEMA DE INTERÉS

LA PANDEMIA, TU IMAGEN EN HOME OFFICE Y TU ENTORNO

Uno de los tantos cambios que ha traído el coronavirus en la vida cotidiana, es el trabajar en algún lugar diferente del trabajo habitual. Generalmente las personas que pueden hacerlo a distancia, lo han hecho y lo hacen desde sus hogares. Por consiguiente, el no tener la necesidad de asistir a trabajar con un vestuario apropiado al que se estaba acostumbrado, ha provocado que la gente comience a relajarse y a no poner tanta atención a la ropa que va a utilizar día a día en sus horas laborables. Y más allá de la ropa, también está el arreglo personal: ¿bañarme diario para estar trabajando en casa?, ¿peinarme, ponerme ropa informal?  ¿Puedo comer todo lo que se me antoje? Pero es que ¡nadie me va a ver!. ¿Para qué hacerlo?  Estudios recientes en comportamiento humano de la universidad de Michigan, demostraron que el confinamiento ha traído también nuevos planteamientos de cómo nos percibimos y de cómo queremos percibirnos. La no convivencia (laboral o hasta familiar) ha provocado que muchas personas den por hecho que el arreglo personal no es importante. Sin embargo, se demostró que el arreglo personal repercute en la autoestima del sujeto aún a pesar de estar en su casa trabajando o no.
Añadiría que no solamente es el “arreglo personal”, también es la alimentación que se sigue en el confinamiento. Es bien sabido que el estrés que ocasiona el no saber que pueda pasar en el futuro, trae consigo que el ser humano tienda a “compensarse” con alimento (posiblemente recordando la etapa oral por la que todos pasamos).  Así que, si juntamos una falta de interés por la imagen personal, más una mala alimentación, tendremos por resultado personas que pierdan ese “sentido de pertenencia de su trabajo” más “una mala autopercepción de sí mismas” por no tener motivos suficientes para verse y sentirse mejor.

POR CONSIGUIENTE, ALGUNAS RECOMENDACIONES SON:

  • Vístete cómodamente y con la ropa limpia que te haga sentirte bien (sin caer en el extremo de verte desaliñado-da) aunque nadie te vea.
  • Ordena tu sitio de trabajo al terminar de laborar (verás que cuando inicies nuevamente no te dará flojera ver tu espacio tirado).
  • Si tienes que hacer pausas para comer pequeñas cantidades de algo, puedes elegir por verduras, frutas o semillas (almendras, nueces, etc.), en vez de comida chatarra que te intoxica y te da más calorías.
  • Elige agua, agua mineral o té, en lugar de café (pues el café altera el sistema nervioso).
  • Evita bebidas azucaradas (jugos embotellados, refrescos, etc.) que solo te añadirán más kilos de más.
  • Después de 90 minutos continuos de trabajo, se recomienda hacer una pausa de 10 a 15 minutos (puedes levantarte de la silla, estirarte, caminar) para que tanto tu postura corporal como tu mente tengan un mini descanso.
  • Es también recomendable evitar los estímulos que te distraigan de realizar tu trabajo (la televisión encendida, la radio a todo volumen, etc). Todo lo anterior es para hacer de tu tiempo laboral más efectivo.

Juan Carlos Velázquez Medina
Consultor en Imagen Pública y Face Reader